Se te cayó la luna y la atrapé con mis labios
lápiz labial de miel, no para corregir tristezas,
para viajar de la tierra a la luna.
Esa noche siguió por unos días más
te reconocí por el olor, tu piel y el alma...
se te cayó el amor y lo atrapé en distintos abrazos
en ese instante advertí que llevabas un pedazo de locura por mí entre tus ojos
la noche no estaba sola
eran la luna y tú...
yo estaba como una nube
flotando entre tu espalda y vientre...
hablaste
y ahora tienes derecho de pertenecer a mí
a viajar de peca en peca
a pasar el resto de la noche aquí.
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