viernes, 18 de abril de 2014

Serie: Relatos sobre los Alunados.

Yo no quería despertar, yo quería
volver a cerrar los ojos y ver de nuevo a la Luna.
En mi sueño yo decía "La Luna",
pero eran todos los planetas puestos de la misma forma que
una estampa en el universo y yo
nunca he soñado más feliz. Estaba
en el suelo lunar y podía sentir las
piedras bajo mis pies, pero algo 
dentro me decía que fuera hacia 
los cráteres y yo no sabía pero me
fui corriendo. De pronto me veía en
un inmenso cráter lunar, largo, que
se perdía de la vista. El cráter
estaba muy negro, oscuro,
encrespado de rocas y yo sentía
como una angustia, una especie de
miedo que me llenaba, pero de
pronto se fue haciendo cada vez
más traslucido, más tranquilo y
luminoso, como una gran taza de
té transparente, y hasta se podían
ver una por una las minúsculas
piedras bajo el cráter. Entonces
sentí el impulso de alzar la vista y
fue como un golpe: en el espacio,
como en una pantalla de cine,
estaban todos los planetas del
sistema solar pintados, con distintos
colores, como en las maquetas de
la escuela, cada uno pintado con
los tonos más fuerte y hasta las
estrellas se veían. Eran todos los
planetas del sistema solar arriba en
el espacio como si estuvieran
recién mojados, brillando. Fue eso.
Soñé este sueño pensando en ella.
Ella está muerta y yo también. A mí
me encontraron sin aire. Ella...
Debe estar con la mirada hacia arriba
en alguno de esos planetas, observando a la Luna, buscándome.

viernes, 4 de abril de 2014

Los niños han vuelto. (II)

Muchos me han dicho que quizás esas sombras y ruidos son simples
reflejos o visiones de nuestro típico estado nocturno 
-entre dormido y despierto- pero que va, esa idea la descarté hace
mucho tiempo. Cuando me dedico a dormir y comienzan los ruidos,
risitas y pisadas, no hay Freud con su simbolismo de los sueños
que valga, justo el momento en el que me encuentro debajo de la 
sabana temblando y decidiendo si tan solo esperar o saltar de la cama
no hay teoría científica -ni la de mis amigos- que justifique y
explique qué hacer en esos preciados segundos de terror.

Mis experiencias no me permiten dudar que las personas al perder
la vida, se ven albergadas en otra vida incorpórea, pasan a otro
plano, en un estado natural muy lejos de nuestros conocimientos aún y,
por más esceptico que me declare, estas "manifestaciones" por llamarlo
de alguna manera, contradicen todos mis ideales.
 Podría suponer que esa "vida" en otro plano no es tal como conocemos las cosas acá en la tierra,
las cosas no resultan constantes y que el espacio-tiempo no existe tal 
como lo entendemos en el plano terrenal y que nuestra vana mente sólo 
identifica esto como un fenómeno.´

Continuará...

Los niños han vuelto. (I)

Esta noche decidí tomarme un tiempo y dedicarselo a este relato.
Sin certeza les advierto que no es algo de terror o de suspenso,
en cierto sentido estos hechos me vienen atormentando 
desde hace un año y aunque han pasado casi tres meses sin ocurrir
y confiado de que ya se habían alejado,
pues... la noche de ayer pude presenciar que... 
los niños han vuelto.

Continuará...