domingo, 19 de mayo de 2013

Ensayo hacia lo superfluo.


Cuantas veces uno se puede despertar en la noche?

Esta es mi tercera

aprovecho y hecho un vistazo a la habitación oscura

miro por el rabillo de mi ojo izquierdo hacia donde está mi pequeña biblioteca

agarro el primer libro, es un poemario.

15 minutos antes estaba meditando...

Podemos ser un sueño, una pesadilla

o incluso un insomnio

quizás todo a la vez.

Así funciona la inspiración

en el vaivén de la oscuridad.

Hace mucho que no escribía, y luego pensé que debía escribir más,

sobre cualquier cosa, pero necesitaba escribir.

Qué bueno que le volvieron a crecer las ojeras, logré escuchar.

Eran mis libros que susurraban.

30 minutos luego, ya estaba meditando sobre el superfluo o la procrastinación

Me vi sentado en el costado derecho de la cama

con los pies en el aire

Y un "Sail to the Moon" a bajo volumen se escuchaba.

Pienso que uno se reconstruye con música

Además, le da más tranquilidad a la noche.

Han pasado ya unos 45 minutos

En este instante logro leer lo siguiente:

"...Casas mudas y fuertes rejas
 Sobre las silenciosas tejas
 Los gatos blancos de la luna".

Lo curioso pasó cuando me levanté y observé por mi ventana; era un mero retrato.

60 minutos después, me volví un árbol que envejece

haciendo raíces en mi almohada

raíces que al amanecer se convertirán en alas.

Ya desperté

el sol posa en mi ventana

y yo sigo meditando:

"...De qué sirve la razón si no tenemos alas".


            Foto: "sin nombre"
          Autor: Edgar Q. Pire

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